lunes, 1 de julio de 2013

Accidentes domésticos como caerse de la cama… Muy boluda.

Una gran diferencia que existe entre mi novio y yo, es que el no tiene problema en despertarse y salir de la cama, muy a lo contrario a mí, que tengo serios inconvenientes en abrir los ojos, darme cuenta que estoy despierta, prepararme psicológicamente para entender que tengo que salir de mi casa, encontrar el control remoto disperso entre las sábanas, prender la tele (solamente para saber cuantos grados están haciendo  en ese momento), pensar en que sería adecuado ponerme según el clima, destaparme (sufrir), ir al baño, prender la ducha, esperar a que esté más caliente que fría, ducharme, cambiarme, quedarme un rato mirando la heladera hasta aceptar que “hoy no desayuno” y salir.

Otra diferencia entre mi novio y yo es que él entra a trabajar a las 8am (y es puntual). En cambio yo, entro a las 9hs….9:30hs….10hs…. es decir, cuando me sienta apta para entrar a la oficina sabiendo que hasta las 18hs no salgo de ahí adentro.

Entonces claro, el se despierta a las 7 AAAAMMMMM, y 9 minutos después ya está manejando para zona norte, mientras yo sigo durmiendo, por supuesto. El sabe que me cuesta todo lo que tenga que ver con la mañana, asique tipo 8hs me llama para despertarme, mi celular suena en una distancia que solo me exige estirar el brazo porque está arriba de la mesita de luz. (Las alarmas fueron siempre al pedo, no me cuesta nada posponerla y seguir durmiendo…. Y volver a hacerlo 10 veces más)

Hoy fue distinto, mi celular estaba en silencioso y mi novio me llamó al teléfono de línea.
Vivo sola y en un dos ambientes, por ende un inalámbrico es totalmente exagerado, tengo un teléfono con un sticker de Los Beatles que me regaló una amiga, pero no fue un regalo 0km, fue un regalo de esos “no lo uso, agárralo” (mínimo 6 años de uso).

 Cuando el teléfono de línea empieza a sonar me despierto automáticamente de malhumor y pensando “es necesario hacerme parar si tengo el celular al lado?” Rápido me di cuenta que estaba en silencioso y me dio ternura imaginarme a mi novio buscando recursos para despertarme a la distancia. 

Intento salir de la cama cuando no sé. Exactamente eso, no sé que carajo me pasó.
 Mis piernas no tenían fuerzas y recordé a mi tía diciéndome “patitas de tero”. (Es el momento en que tienen que empezar a imaginarse lo que les voy a contar en cámara lenta), primero salió mi cabeza de la cama, no mis pies. Me fui de boca al piso mientras pensaba “que palo que me estoy dando” queriéndome salvar de la catástrofe intento mover las piernas (y probando a ver si funcionaban) pero me acordé un poquito tarde y mi pie derecho solo sirvió para tirar el velador a la mierda y cortarme el tobillo con la punta mesita de luz.
Ya en el piso, medio mareada, y sin mucho tiempo para pensar en la buena caída que tuve me paro (el teléfono seguía sonando).
Al llegar a la puerta de mi cuarto me encuentro con una sorpresa. Estaba repitiendo el mismo movimiento sin querer llegar al fin que buscaba: abrirla. Estiraba mi brazo derecho y no llegaba al picaporte, no lo podía agarrar, se movía el hijo de puta. Me cansé de intentar y abrí con el izquierdo.
Atendí. Hola amor, ya estoy despierta, me caí de la cama y no podría hacer que mi mano abra el picaporte, gracias por despertarme, te amo, un besito.
La pregunta es… Dá empezar un Miércoles así?

Nunca tendría que haber salido de esa cama, mañana desenchufo el fijo de una.



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